Sabemos que dejar a tu perro con otras personas no es una decisión sencilla.
Por eso aquí no solo cuidamos, acompañamos.
Trabajamos con un número limitado de perros al día, organizados en grupos equilibrados según su carácter y energía. No creemos en mezclar por mezclar.
Cada perro tiene su primer día de evaluación para asegurarnos de que puede socializar de forma sana y disfrutar sin estrés.
Nuestro espacio es amplio y exterior, pensado para que puedan correr, jugar y moverse con libertad, siempre bajo supervisión constante.
En los días de más calor buscamos la sombra natural, zonas cubiertas y juegos con agua para mantenerlos frescos.
Y cuando el clima lo requiere, contamos con espacios protegidos para que estén cómodos y tranquilos.
Queremos que vuelvan a casa felices, equilibrados y con ganas de volver.